El Instituto Nacional Penitenciario (INP) reubicó a 567 privados de libertad como parte de las estrategias para fortalecer la seguridad y mantener el control en los centros penitenciarios del país.

Asimismo, entre los trasladados figuran 12 personas acusadas por el delito de asociación terrorista, quienes serán ubicadas en el módulo de máxima seguridad del Centro Penitenciario Nacional de Támara.

Por su parte, la operación contó con el apoyo de la Policía Militar del Orden Público (PMOP), la Policía Nacional y la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), bajo estrictos protocolos de seguridad.