El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia este jueves en medio de una crisis financiera provocada por la intervención de Ueno Bank, entidad cuyos problemas de solvencia dejaron a miles de clientes sin acceso a sus ahorros. El mandatario afirmó que su decisión busca preservar la estabilidad del país, la paz social y las instituciones públicas.

La dimisión se produjo mientras la Cámara de Diputados iniciaba el debate de una acusación promovida por 35 legisladores opositores y disidentes del oficialismo, quienes buscaban activar un juicio político por presunto mal desempeño de sus funciones. El Congreso deberá determinar si acepta o rechaza la renuncia presentada por el gobernante.

La controversia también está relacionada con los vínculos de Peña con Ueno Bank, institución que durante su administración recibió importantes recursos de entidades públicas, entre ellas el Instituto de Previsión Social. Las acusaciones surgieron tras conocerse la situación financiera de la entidad, que cuenta con aproximadamente 2,9 millones de clientes en Paraguay.

El Banco Central del Paraguay informó que el índice de solvencia de Ueno cayó por debajo del 50 % del mínimo exigido, luego de ajustes realizados a sus estados financieros durante un proceso de regularización. La intervención y el procedimiento de resolución de la entidad provocaron la congelación de los ahorros de numerosos usuarios, desencadenando una crisis que terminó comprometiendo la continuidad del mandatario en el poder.