Un potente terremoto de magnitud 7.1 sacudió a Japón, provocando momentos de pánico entre los habitantes y dejando un saldo preliminar de severas afectaciones en la infraestructura de las zonas afectadas. El violento movimiento telúrico se sintió con fuerza en diversas regiones, obligando a las autoridades a activar de inmediato los protocolos de emergencia.

Hasta el momento, los equipos de socorro confirman que al menos 50 personas han sido hospitalizadas con heridas de diversa consideración. De igual forma, los informes de los organismos de rescate contabilizan la caída de al menos 12 edificios, así como el colapso de puentes clave, situación que ha paralizado el tráfico vial y complicado el traslado de las unidades de ayuda.

Bomberos, personal médico y fuerzas de seguridad continúan desplegados en los puntos más críticos realizando labores de búsqueda entre los escombros y verificando la estabilidad de otras estructuras. Las autoridades recomiendan a la población mantenerse atenta a las indicaciones oficiales y prevenir eventuales réplicas en las próximas horas.